La compañía irlandesa sigue acaparando titulares negativos,
tras acumular dos aterrizajes de emergencia en España por falta de combustible
y uno por despresurización de la cabina, ahora sus desgracias llegan desde Italia
donde un avión habría tenido que realizar un aterrizaje de emergencia en un
aeropuerto de Bérgamo y en otro que ha llegado a Roma varios pasajeros han
tenido que ser asistidos en las instalaciones de urgencias médicas por
picaduras de chinches.
Para colmo en el avión en el que dieciséis pasajeros tuvieron que ser atendidos por los servicios médicos de Aena tras la despresurización algunos se quejaron de que no había mascarillas para todos.
La compañía ha acumulado en un solo día tres incidencias graves en sus vuelos, la despresurización del avión que tenido que aterrizar en barajas, el aterrizaje de emergencia en Bérgamo de un avión, que viajaba con 124 pasajeros a bordo, según los medios italianos, y cubría el trayecto entre la localidad croata de Pola y el aeropuerto Rygge de la capital noruega, Oslo. Y, por último, la incidencia en un vuelo que cubría la distancia entre Londres y Roma, en el que numerosos viajeros -todo ellos italianos- comenzaron a sentir fuertes picores en las piernas y, una vez asistidos por los médicos del aeropuerto de la capital italiana, descubrieron que la molestia provenía de picaduras de chinches.
Todo ello se suma a los problemas en los últimos días de varios de sus aviones por llevar poco combustible y tener que pedir prioridad en sus aterrizajes.